LEB Plata I Victoria emocionante ante Basket Navarra con un Taylor Cameron espectacular (74-77)

Victoria de las que gusta en Navarra ante un Basket Navarra favorito para estar en la lucha por el ascenso. El CB Marbella planteó un partido dominando el rebote y parando el ritmo del juego local y se lleva para Marbella un triunfo que vale doble. Taylor Cameron con 26 puntos fue el que tiró del carro en un equipo que se sobrepuso a los momentos de tensión con un Bruno Diatta que cerró el partido desde la personal (74-77)

Gran partido el jugado en el Polideportivo Arrosadía entre dos equipos con realidades bien diferentes. Los locales luchando por estar en la zona alta de la clasificación y los azulones intentando rascar algo positivo de una de las pistas más complicadas de la competición. Muy centrados los marbellíes, que sabían perfectamente de los peligros del equipo navarro. Contundentes hacia el aro y duros en la defensa del rebote, el juego del CB Marbella daba sus frutos con unos primeros minutos en los que metió miedo a la grada local. Un triple de Navajas ponía el 5-11 en el marcador, que obligaba a Xabi Jiménez a pedir tiempo muerto. El tiro exterior mejoraba el juego de Basket Navarra, sobre todo con un Charlie Rock que anotaba desde más allá de la línea para poner las cosas de nuevo en su punto. Con un gran ritmo de juego y el parcial controlado listo para irse igualado al final del acto, un estratosférico triple de Rock con falta incluida ponía cuatro por encima a los rojillos (19-15).

Nada más arrancar el segundo periodo un triple de Lucas Muñoz volvía a reducir distancias. El base la cogió en la esquina y la clavó delante de su par, canasta que intentaba contrarrestar Navarra corriendo y elevando el tempo del partido. La irrupción de Willie Williams fue colosal. El americano aprovechaba su mayor movilidad en la pintura para sacar faltas continuas, alguna de ellas con canasta incluida, que daban tranquilidad a Marbella. Dos triples de Lafuente y Thomas parecían que empezaban a poner tierra de por medio entre ambos equipos, pero Adri Fuentes, Álex Navajas y Taylor Cameron, éste muy enchufado, se las ingeniaban para poner por delante a los azulones justamente al descanso (40-42).

El descanso sirvió para seguir insistiendo en el juego, en las virtudes de un Basket Navarra con una calidad exterior infinita y un físico portentoso por dentro. Marbella no podía bajar los brazos y menos fiarse del marcador. Los nervios pasaron factura a los locales, que pronto se pusieron con cinco faltas personales y obligaban a ir a la personal a un equipo de Florido que no mejoraba desde la línea de castigo. Era Adri Fuentes quien se iba a la línea y solo anotaba uno de sus intentos, pero el equipo se mostraba seguro en el juego. Una canasta de Bruno Diatta tras asistencia de Fuentes empezaba a distanciar al CB Marbella, que no se amilanaba ante nadie y que dominaba el rebote (45-50). Así, con tiras ya aflojas en la pista, una canasta de Taylor Cameron sobre la bocina contestaba a una de Thomas que parecía que cerraba el periodo, pero Navajas sacó de la chistera un pase para que el americano la metiera (53-56).

Sin nada que perder y con mucho por ganar se presentaban los últimos diez minutos para Marbella. La presión y los nervios tenían que ser rojillos, y así fue. Lucas Muñoz y Jon Vigara le dieron intensidad a la defensa, Willie Williams y Taylor Cameron ponían los puntos y Álex Navajas la experiencia. Pasaban los minutos y el CB Marbella seguía por delante, anotando como si fuese un veterano en la categoría y poniendo contra las cuerdas a su rival. Un triple de Navajas ponía el 61-71 a falta de cinco minutos para el final, pero respondían bajo el aro los locales. Así, a los definitivos últimos minutos se entró con 65-71. Lucas Muñoz se comportaba como el base que siempre ha demostrado y asumía responsabilidades anotando a una pierna un tiro sobre su defensor, Navajas se hacía con los rebotes Bruno Diatta se multiplicaba, pero parecía que no era suficiente ante un Navarra que anotaba por medio de Thomas. Así, a falta de 54 segundos le pitaban una zona a Hernández Sonseca que daba la bola a Marbella y le daba la opción de cerrar el encuentro, pero perdió la bola en el saque y el 71-73 ponía de los nervios a todo el mundo. El tiempo pasaba, la posesión expiraba en la jugada que podía ser definitiva, y le llegó el balón a Nacho Trujillo, quien tras bote la metía para el 71-75. Aún había tiempo para que Thomas anotara una más, para que fallara un tiro libre con 74-75 y para que Diatta cerrara el encuentro desde la personal. Victoria de carácter, victoria de orgullo.